
June 8, 2013, 9:36 p.m.
June 8, 2013, 9:36 p.m.
CAPITULO 8
"El que vive de esperanzas
corre el riego de morirse de hambre..."
ANÓNIMO
TODOS DICEN DE MI...
SAM
Ahí estaba Sam Evans consolando a un destruido Blaine Anderson.
El ojimiel había llegado ese día al departamento con la misma ropa de la noche anterior, despeinado, con los ojos rojos y una mano vendada por haber golpeado una pared.
Sam no tenía que ser un genio para darse cuenta de que Kurt Hummel estaba implicado en aquel asunto.
Y no se equivoco.
El pelinegro le narro todos y cada uno de los acontecimientos suscitados la noche anterior, desde lo ocurrido en el Bills, hasta el tema de su huida furiosa del departamento del ojiazul.
Sam definitivamente no era un chico rencoroso, pero comenzaba a sentir cierta clase de coraje hacia Kurt.
Él mejor que nadie sabía lo que Blaine había tenido que vivir desde que rompieron su relación hacia mas de un año.
Él fue el encargado de levantar a Blaine y sacarlo del oscuro lugar donde se encontraba el lugar al que el castaño parecía empeñado en devolverlo.
-¡No entiendo Sam!- dijo el pelinegro mientras gruesas lagrimas rodaban por su mejilla- ¡yo lo amo! ¿por que a el simplemente no le importa deshecharme como si nada?
El rubio decidió asentir y no decir absolutamente nada, sabía que en esos momentos lo mejor era escuchar y abrazar a su amigo, los concejos se los daría cuando el ojimiel estuviera un poco más calmado.
-Enserio creí que esta vez era distinto Sam- dijo el pelinegro con voz cortada- ¡Cómo pude ser tan tonto!, incluso deje a Sebastian colgado en el Bills... ¡Vaya idiota que soy!
Sam lo abrazo calidamente.
Él sabía que su amigo había estado luchando últimamente por superar lo suyo con Kurt.
Incluso se había animado a salir más seguido de su encierro, ignoraba cual era su relación con Sebastian, pero le agradecía internamente al ojiverde ya que su amigo parecía más animado desde que lo veía.
Sam había pensado que Blaine lo estaba logrando... y luego de pronto pasaba eso.
-Tranquilo Blaine- comenzó el rubio con voz pausada- vamos a superarlo ¿si?... todo estará bien... ¡somos BLAM! ¿recuerdas?... los super amigos que pueden vencer el mal, y la tristeza y cualquier mal existente que se presente en el país de Panem.
Blaine sonrío por primera vez desde que había llegado.
-Enserio debes dejar de ver la película de Los juegos del Hambre Sam...-dijo el ojimiel aun entre sollozos.
-¡Amigo esa chica Katniss es genial!- dijo el rubio entusiasmándose de pronto- ¡nunca erra una sola flecha! y...- entonces recordó el tema principal de ese día- lo siento- se disculpo por su repentino ataque de entusiasmo sobre un tema de ficción en una situación que estaba fuera de lugar- pero en serio Blaine, créeme... todo estará bien.
Blaine asintió con la cabeza sin mucha seguridad y luego se permitió llorar por otro espacio de tiempo mientras Sam le palmeaba dulcemente la espalda al abrazarlo.
RACHEL
-La la laaa laa la ra la laaaaa- Entro cantando la morena al departamento, ese día debía practicar su afinación- la la laaa laa la ra la laaaa, la laaa laa la ra...- ¿Kurt?- dijo callándose al instante que veía a su amigo en la cocina frente a una taza ya fría de café.
El castaño se volvió a mirarla con una expresión de puro fastidio.
Kurt no se veía nada bien.
Llevaba el castaño cabello enmarañado, su piel lucía más pálida de lo normal y oscuros círculos negros rodeaban sus azules ojos, a los cuales les faltaba ese brillo común.
-¿Te encuentras bien?- pregunto la chica acercándose a él y tocándole la frente para medirle la temperatura.
El castaño se aparto por instinto y le lanzo una mirada de perra.
-No Rachel, no estoy bien, mi vida es un asco, yo soy una horrible persona y lo único que quiero es desaparecer de este jodido lugar- comento pausadamente el castaño al tiempo que se incorporaba y se dirigía a su cuarto dejando a Rachel completamente confundida.
ISABELLE
La mujer solía no prestar atención a la actitud de sus empleados.
Sin embargo hacia ya un par de semanas que venía notando que Kurt parecía más distraído de lo normal.
Había llegado tarde ese día y al entrar en recepción casi derribo a Patrick Lowie, el encargado de recursos humanos.
Había confundido dos veces los atuendos que usarían las chicas para la sesión fotográfica de ese día y perdió los zapatos de la super modelo Maria Cassini originando que la mujer estuviera de mal humor durante toda la sesión.
Isabelle adoraba a Kurt.
Kurt era un chico entusiasta, soñador y que luchaba por conseguir lo que quería. Le recordaba mucho a ella misma en sus inicios.
Sin embargo, últimamente el Kurt que se presentaba a trabajar por las mañanas parecía un zombie y no un ser humano.
Isabelle adoraba a Kurt, pero se daba cuenta de que Kurt estaba mal y cualesquier cosa que lo tuviera así lo estaba arruinando interna y externamente.
COOPER
Cooper Anderson salió del estudio de grabación emocionado, ese día había comenzado a rodar el comercial de pasta dental e iban a pagarle una buena suma por sonreír un poco y mostrar sus perfectos dientes.
Tomo su teléfono móvil y llamo el número de su hermano para platicarle las buenas noticias.
-¿Hola?-contesto una voz apagada al otro lado de la linea.
-¡Enano! hey... ¿ocurre algo?- cuestiono Cooper al notar algo raro en la voz del pelinegro.
-Hola Coop- dijo Blaine sin mucha emoción- No... nada... solo ya sabes, Kurt y...
Cooper no se sorprendió de que Kurt fuera el causante de ese estado de animo en su hermano pequeño.
La última vez que vio a Blaine fue después de navidad y el ojimiel le contó la historia de su ruptura y como él había tenido esperanzas de que la navidad en Nueva York solucionara las cosas entre ellos.
-Vale enano... dale tiempo ¿si?, Kurt va a descubrir que no va a encontrar jamas a nadie tan guay como tú.
Blaine se quedo callado por un instante y después hablo.
-No Coop... te equivocas. Tiempo ha tenido suficiente, y ok, quizá mi acción pasada con Eli lo destruyo de tal forma que ya nunca vuelva a ser el mismo. Pero yo debo seguir adelante, porque si sigo en esto voy a hundirme tan bajo que después no podre salir Coop... hoy definitivamente supe que es tiempo de decir Basta. Tal vez Kurt ya dejo de creer hace mucho lo "guay" que soy.
-Eso es imposible enano- dijo Coop sin saber muy bien si tenía razón.
Blaine negó con la cabeza olvidando que Cooper no podía verlo.
-En fin Coop- dijo el ojimiel- ¿Qué hay de nuevo en Los Ángeles?
SANTANA
La morena estaba guardando sus cosas preparándose para salir del salón de baile cuando una persona muy conocida aclaro su garganta detrás de ella.
-¿Qué quieres ahora Hummel?- preguntó la chica en tono aburrido.
-Que me recompenses por lo ocurrido- dijo el castaño con decisión.
-¿Disculpa?- pregunto Santana sorprendida ante el tono del ojiazul.
-Tú me hiciste ir contra mi voluntad a ese estúpido bar donde me encontré con Blaine y Sebastian. Tú le diste pase libre a la casa y nos dejaste solos para que nos "arregláramos"- soltó el castaño con desdén- ¡así que todo lo que paso es tu culpa!- finalizo alterado.
La morena se volteo a mirarlo sin poderselo creer.
-¡Madura Kurt!... no puedo creer que vengas a reclamarme algo que tú mismo podrías haber solucionado si se te diera la gana.
El ojiazul no se inmuto ni un poco ante el comentario.
-Es mi problema- dijo finalmente- de cualquier forma, creo que me sigues debiendo algo- comentó sin reparar en la expresión de indignación de su amiga- necesito que comencemos con la coreografía de Cassie inmediatamente, definitivamente no voy a perder en este enfrentamiento.
Santana tuvo deseos de darle al chico una pequeña probadita de como era que funcionaban las cosas en Lima Heights... pero desecho la idea al instante, su código moral era suficientemente disciplinado como para impedirle golpear a abuelitas, y a gays.
CASSIE
¡La mujer estaba fastidiada de los alumnos de NYADA!
Se sentía frustrada por terminar dando clases a mocosos malcriados, irresponsables y malagradecidos, cuando ella tenía todo lo que hacia falta para conquistar Broadway.
Quizá por eso era que ahogaba sus penas en el alcohol.
Estaba más allá de los treinta, su precioso cuerpo ahora requería el doble de esfuerzo para mantenerse así.
Todas sus amigas estaban casadas y no paraban de hablar de sus estúpidos niños regordetes de mejillas sonrojadas mientras que ella se ahogaba en la intimidad de su vaso de Whisky para poder tolerar esas conversaciones.
Lo último que Cassandra necesitaba eran los problemas casi adolescentes de chicos universitarios que no tenían idea de como funcionaba la vida.
Primero fue la arrogante de Rachel "Shwimmer" Berry.
Enserio esa mocosa logro sacarla de sus casillas.
Ahora en cambio estaban esos dos.
Hummel y Anderson le provocaban dolor de cabeza con la irritable tensión sexual que flotaba entre ellos.
La clase había comenzado a las seis, llevaba cuarenta minutos gritando como loca y nadie parecía lo suficientemente inteligente como para captar la idea.
-¡Demonios Hummel! ¡he dicho que te alinies en esa fila!
El castaño obedeció de mala gana mientras se formaba detrás de Blaine.
-Podrías retirarte un poco- dijo el pelinegro volteando la cabeza hacia atrás- invades mi espacio Kurt.
-Ese no es tu espacio- dijo el castaño molesto- ¿sabes Blaine? no eres el rey de este lugar.
-¿Qué ocurre ahí?- pregunto Cassie enfadada.
-Lo siento Cassie, pero Kurt no deja de pegarse demasiado a mi lugar lo que me impide hacer los movimientos correctamente.
-Eso es una enorme mentira- interrumpió el ojiazul- Blaine parece tener la menstruación o algo- se burlo el chico de los cabellos castaños mientras Blaine abría la boca completamente indignado- ¡no invado su espacio Cassie!, él debería moverse a otro sitio.
-¡Basta ya!- dijo la mujer con autoridad- Anderson cambia tu lugar con Robb, Hummel tú quédate donde estas- determino una ya exasperada Cassie.
CASSIE, BLAINE Y KURT
Gracias al cielo la clase estaba por finalizar- pensó Cassie.
La cabeza le punzaba por la aun resaca que tenía a causa del día anterior en que se bebió media botella de tequila mientras miraba la película de Las 27 Bodas.
Eso claro, sumado al hecho de que particularmente ese día todos parecían darle problemas.
-Bien- dijo la mujer- los veo mañana inútiles- cuando todos comenzaron a recoger sus cosas agregó- Anderson y Hummel, ustedes se quedan.
Uno vez que el salón se quedo vacío, salvo por ellos tres, Cassie hizo una señal a los chicos para que se acercaran.
-Sé que dije que iban a competir entre ustedes para el puesto de bailarín dentro de una semana- comenzó la rubia- pero tengo un viaje programado a Boston, así que la competencia sera hasta que vuelva, dentro de tres o cuatro semanas.
-Eso estaría bien- comento Kurt- habrá más tiempo para prepararnos- dijo el castaño con voz indiferente.
-Quizá tu necesites prepararte Kurt- intervino el pelinegro- yo no lo necesito.
El chico de ojos azules bufó molesto.
-Lo que digas Blaine, a fin de cuentas lo hablador no impedirá que yo consiga el papel de la obra.
Blaine se echo a reír descaradamente.
-¡Si claro Kurt!, de la misma forma que conseguiste ser Tony con tu "gran masculinidad".
En ese momento en la cara del ojiazul se dibujo una mueca de dolor.
Blaine mejor que nadie sabía lo mucho que le afectaba el tema de su "masculinidad".
Debido a ello había sido acosado durante toda su vida en Ohio.
Debido a ello vivió creyendo que la gente lo tomaba en broma por ese motivo.
Blaine siempre le dijo lo perfecto que él era tal cual, pero ahora hacía un comentario vil y cruel y usaba una parte muy delicada de sí mismo en su contra para herirlo.
Blaine mostró darse cuenta de ello en cuanto dijo esas palabras, y pareció que iba a decir algo, pero Kurt lo interrumpió.
-Sí, lo que digas Anderson- comenzó el castaño negando lo mucho que ese comentario envenenado le había dolido. Si Blaine creía que podría pasar sobre él diciendo cosas crueles, estaba muy equivocado- de todos modos, los hechos son los que cuentan, no las palabras, y los hechos de ese día serán que yo tendré el papel y tu estarás consolándote con tu estúpido suricato.
Dicho esto Kurt dejo el salón con aire de diva mientras Blaine aun permanecía callado con la mirada baja.
El estilo curioso de Cassie se alimento con esa pelea de amantes despechados lo que la hizo permanecer callada todo el tiempo, pero cuando Kurt se fue se volvió a mirar al ojimiel quien permanecía en silencio.
-¿Se te perdió algo Anderson?- pregunto la mujer con fastidio.
-Yo.. eh...- comenzó el pelinegro- yo quería saber si podría bailar en pareja el baile de la competencia.
Cassie arrugo el ceño, en realidad no se había planteado esa posibilidad.
-¡Es que el baile que he elegido requiere ser bailado en pareja!- se apresuro a aclarar el pelinegro.
Cassie medito el asunto unos segundos.
-Esta bien Anderson- finalizó ya fastidiada y con deseos de volver a casa lo antes posible, donde una cena fría y una película cursi la esperaban- elige a la chica que desees de la clase.
Blaine continuo callado y después se animo a decir.
-Es que yo no quiero a cualquier chica- dijo el ojimiel- yo... este yo... quisiera pedirle que usted fuera mi pareja para la coreografía que tengo montada.
La mujer alzo la ceja impresionada.
-¿Te das cuenta de que si yo accedo a lo que me pides, eso te pondría en ventaja sobre Hummel?- pregunto la rubia intrigada.
-Si, lo sé- confeso el ojimiel con la mirada apenada- yo enserio quiero ganar.
Cassie le echo una última mirada.
-Esta bien- dijo sonriendo en forma siniestra- de cualquier modo, tu eres más mi estilo de bailarín que la princesita.
Dicho esto, la mujer dejo a Blaine solo en el salón, mientras el pelinegro pensaba si realmente no se había pasado de la raya esta vez.
ADAM
Adam se sentía contento ese día.
Kurt le envió un extraño mensaje diciendo que iría a cenar y que lo extrañaba.
Kurt había estado frío últimamente, desde la fiesta de Megan para ser exactos, aunque el rubio lo atribuyo al estrés por el que pasaba el castaño con la escuela y con el trabajo.
Pero después de recibir ese mensaje, Adam se animo, preparo el platillo inglés con el que podía lucirse al cien por cien con el ojiazul y arreglo la mesa con velas y rosas, quería consentir a Kurt, y pasar una preciosa velada a su lado.
Estaba dándole los últimos toques a su arreglo personal cuando el timbre de la puerta sonó.
Se dirigió a la entrada y giro la perilla con emoción.
El castaño le sonrío amablemente mientras entraba.
Adam no pudo evitar apreciar lo hermoso que Kurt lucia con esa camisa agua marina que resaltaba el color de sus ojos.
Sin embargo también se percato de que el castaño se veía cansado y ¿triste?
-¿Ocurre algo Kurt?- pregunto el rubio con un dejo de preocupación.
-No...¡claro que no!- se apresuro a decir el castaño- es sólo... los problemas en el trabajo... ya sabes.
Adam asintió y dirigió al castaño hacia la mesa arreglada a la luz de velas rojas y rosas blancas.
-¡Es hermoso Adam!- dijo Kurt con sinceridad.
-O-O-O-
La velada estaba yendo increíble, el platillo de res que preparo estaba exquisito al igual que las patatas.
El vino tinto no hacia más que armonizar el momento.
-¿Y que tal tu día?- pregunto el rubio.
-Bien- se limito a contestar Kurt mientras pinchaba distraídamente los guisantes con el tenedor.
Adam se acerco a él cariñosamente y le tomo la mejilla con dulzura.
-Podemos hacer que este día vaya mejor que "Bien" Kurt- dijo el rubio con una pícara luz en sus ojos.
Kurt sonrió por educación.
-Ah... veras Adam... mañana trabajo y debo volver temprano a casa, si no fuera así... me encantaría pasar la noche contigo- dijo el castaño con una expresión de culpa dibujada en sus ojos.
Adam asintió sintiéndose de pronto triste.
Había preparado esa cena con muchas expectativas para ellos.
Cuando conoció a Kurt el rubio había accedido a salir con él porque realmente quedo impresionado por la voz y la belleza del ojiazul.
Con el pasar de los días descubrió que Kurt era una persona interiormente hermosa, y también supo que era una persona muy herida.
Cuando se dio cuenta de eso su inconsciente le dijo que podría tener problemas, que se alejara.
Pero no lo hizo... y poco a poco se fue encariñando más y más con Kurt, al grado de terminar enamorándose de él.
Y sentir que el ojiazul no le correspondía de igual forma dolía.
Dolía mucho, y dolía más saber que el castaño parecía infeliz a su lado.
Kurt le tomo la mano con calidez alejándolo de sus pensamientos.
-Pero te prometo que la próxima vez yo te sorprenderé a ti- dijo Kurt con una sonrisa.
Adam le regreso el gesto y asintió.
Algo le decía que Kurt sólo estaba siendo amable por culpa.
Pero Adam decidió ya no pensar más en eso y conformarse con la agradable sensación de tener la mano de Kurt sobre la suya.
SEBASTIAN
-¡Estas colgado por este tío amigo!- dijo la voz de Jacob, su compañero de cuarto mientras el ojiverde miraba su celular por milésima vez en ese día.
Sebastian no quizo admitirlo, porque eso iba contra su estatus de El conquistador de Columbia.
Sebastian Smythie estaba acostumbrado a dejar corazones destrozados y salir airoso de eso.
Dejo a un sin número de chicos completamente enamorados de él en Ohio.
Tenia miles de chicos que se morían por salir con él en Nueva York.
Sin embargo Sebastian estaba cansado de los amores de una noche.
Y aunque en un principio Blaine Anderson solo había sido un capricho suyo, lo cierto era que desde que se lo había topado en el gimnasio y habían comenzado a salir, pudo conocer lo grandioso que era Blaine.
Y realmente pensó que por primera vez en su vida estaba progresando en una relación sentimental.
Hasta que claro, Kurt Hummel volvía a arruinarle las cosas.
Cuando aun estaba en Dalton Kurt era una piedra en el zapato solamente.
Pero ahora, Blaine en serio le interesaba y no le cuadraba que el tipo de piel de porcelana se saliera siempre con la suya.
Era claro que había hecho sufrir a Blaine, aunque desconocía las razones.
No entendía como de pronto lo que pareció una excelente noche para el en el Bills termino siendo una porquería en el momento en que Hummel se subió al templete a bailar una ridícula canción de una Drag Queen frustrada.
-No entiendo que sucedió Jacob- dijo el ojiverde- ¡todo iba perfecto! hasta que el Ex novio apareció.
Jacob medito un poco y después dijo.
-Quizá lo que deberías hacer Seb, es cambiar tu método.
El ojiverde lo miró confundido.
-No entiendo que quieres decir.
-Veras- comenzó el joven de piel oscura- Eres un tipo encantador y estas buenísimo...
Sebastian alzo una ceja divertido.
-¡Hey! sabes que soy heterosexual- se apresuro a aclarar el moreno- pero puedo apreciar tu encanto- dijo un poco avergonzado- el punto es... que tu mismo te has encargado de hacer que nadie te tome en serio Seb.
El castaño lo miro confundido.
-Lo que quiero decir- continuo Jacob- es que vas por la vida conquistando chicos y haciéndote el coqueto, y entonces nadie cree que estés interesado en algo mas.
-¿Entonces lo que quieres decir es...?- dijo el ojiverde empujando al moreno a que prosiguiera a aclarar su punto.
-Lo que quiero decir es que debes portarte serio esta vez Seb, por lo que me has dicho ese tipo Blaine es de los que les gusta las relaciones serias, si en verdad te interesa deberías plantearte la posibilidad de si estas dispuesto a dejar tu hermosa libertad y echarte la soga por un tío.
Sebastian medito por un momento esas palabras.
Perder la hermosa libertad y echarte la soga por alguien no sonaban muy atractivas para él.
Pero entonces recordó la sonrisa de Blaine.
La mirada intensa de Blaine.
La forma en que se movía cuando quería ser sexy.
Y entonces no lo pensó mas.
-Quiero hacerlo- dijo con determinación al tiempo que tomaba su teléfono celular y hacia una llamada.
-¿Hola?- dijo la voz del pelinegro del otro lado de la linea- ¿Seb?
-Si... eh Blaine...- se animo a decir mientras miraba a Jacob quien le levantaba los pulgares en señal de apoyo- creo que dejamos algo pendiente la otra noche... y yo en serio creo que me debes una cita- soltó el ojiverde sin entender muy bien porque estaba repentinamente nervioso.
-Claro- dijo Blaine- de hecho estaba por llamarte para preguntarte si querías salir.
-¿En serio?- pregunto el ojiverde emocionado.
-En serio Seb, fui muy poco cortes el otro día y "muy" estúpido por dejarte tirado en el bar.
Sebastian sonrío con triunfo.
Eso definitivamente era una cita con Blaine.
Y él en verdad pensaba trabajar para que las cosas se pusieran serias con el ojimiel.
Era tiempo de que Sebastian Smythie aterrizara los pies en la tierra, y quien sabe, quizás en el proceso terminaba con un novio.