
June 8, 2013, 9:36 p.m.
June 8, 2013, 9:36 p.m.
CAPITULO 5
"Es tan fácil hacer sufrir a un ser que nos ama...
tan fácil, que ni siquiera puede ser divertido..."
MAURICE BÉJART
PALABRAS QUE MATAN
KURT
¿Que era ese dolor horrible en la cabeza?
¿Acaso alguien estaba torturándolo?
El castaño abrió los ojos con miedo y la intensa luz que entraba por la ventana le intensifico ese dolor agudo al que estaba sometido.
Intento incorporarse pero al tratar de hacerlo la sensación de vértigo lo hizo volver a recostarse.
Quería morirse para evitar todo el sufrimiento físico por el que estaba pasando en ese momento.
Entonces recordó todo en forma de piezas inconclusas en su mente, apareciendo una sobre otra, recordándole donde estaba y por qué.
El arrepentimiento vino después.
Se arrepentía por haber asistido a esa estupida fiesta.
Se arrepentía por haber bebido demasiado.
Se arrepentía por haber dormido con Adam estando borracho.
Ese no era el Kurt Hummel con principios y reglas específicamente bien establecidas, aunque, para ser sincero, ese Kurt ya no moraba en el universo, algo lo había roto y lo había echado de la faz de la tierra para siempre.
No quizó pensar en su aspecto porque tenia la seguridad de verse terrible.
Estaba desnudo y sudado y el olor aún presente del alcohol le revolvió el estomago.
Sintió vergüenza de si mismo y deseo desaparecer de ese lugar cuanto antes.
Se movió en la cama y al topar con algo se dio cuenta de que Adam aún seguía ahí.
Lo observo por un instante.
La sábana estaba tirada en el piso y Adam estaba boca abajo en la cama. Era la primera vez que veía al rubio completamente desnudo, y sin embargo no sentía nada.
Era lindo, era cierto, pero no había ninguna pizca de deseo, ternura o satisfacción al ver al joven a su lado y en esas circunstancias.
El rubio debió sentir su mirada ya que abrió los ojos lentamente y sonrió.
-¿Te han dicho que mirar tus ojos por la mañana es lo mejor que puede pasarle a cualquier criatura terrenal...?- pregunto Adam con voz adormilada y sonriente.
FLASHBACK
Era la segunda vez que Kurt despertaba al lado de Blaine después de hacer el amor.
La primera vez había sido una semana atrás cuando después de la obra de West Side Story ambos chicos habían perdido la virginidad.
Kurt había disfrutado de esa noche, mas no en la magnitud de la segunda vez.
Porque la primera vez ambos estuvieron muy nerviosos, se enredaron en el arte de sacarse la ropa y se mostraron torpes en cada paso que daban.
Pero la segunda vez había sido mágica Blaine se había mostrado muy profesional en cada beso, y cada caricia y cada roce, que Kurt bien podría asegurar que el ojimiel estuvo investigando muchas cosas en Internet.
El castaño abrió los ojos sonriendo al sentir el olor del cabello de Blaine acariciándole la nariz.
Su novio lo sostenía abrazado de la cintura mientras descansaba la cabeza en su pecho.
Kurt podía clasificar ese momento como el segundo favorito de su vida.
Porque el primero fue cuando Blaine le confeso que tenia sentimientos por él y lo beso por primera vez cuando todavía estaban en Dalton.
El moreno abrió los ojos después de un par de minutos, primero un poco aturdido, después le sonrió de una manera hermosa.
-Buenos días- le dijo tiernamente Kurt mientras le acariciaba la punta de la nariz con su dedo.
-¿Sabias que tienes los ojos más bonitos que he visto jamás?- le preguntó el ojimiel mientras lo miraba con adoración.
-Si, lo sabía- contesto el ojiazul en broma.
-Es enserio Kurt- dijo serio Blaine- podría acceder a cualquier cosa solo por tener el placer de mirar tus ojos cada mañana.
Kurt se puso colorado ante el piropo de su novio y Blaine sonrió girando los ojos.
-Es increíble Kurt que después de todo lo que hicimos anoche aun te pongas de ese color por un comentario inocente.
El ojiazul se puso más rojo todavía y le dio un golpe suave en el hombro.
-Cállate- le dijo riendo.
-Solo si me besas- le contesto el ojimiel con un puchero.
-Mmm...- dijo Kurt haciéndose el interesante- podría hacerlo...
-Pues hazlo entonces- contesto el moreno con voz ronca, pero no pudo decir nada más, porque cuando una sonrisa estaba a punto de formarse, sus labios fueron tomados prisioneros por los delgados labios del castaño.
FIN DEL FLASHBACK
-No- contesto el castaño con una sonrisa incomoda- pero tú lo has hecho ahora.
Adam sonrió y se acerco para besarlo, sin embargo el castaño le correspondió apresuradamente y miro en el desastre del suelo en busca de su ropa.
-¿Qué hora es?- preguntó a Adam recordando de pronto que tenía clase con Cassie por la mañana.
-Las nueve ¿por?
-¡Las nueve!- dijo el castaño al escuchar lo tarde que era- ¡Cassie va a matarme!
-No vayas...- le sonrió Adam cariñosamente- vayámonos de esta casa extraña a almorzar- dijo el rubio esperanzado.
Kurt se sintió mal por no poder corresponderle en igualdad de emoción y romanticismo al rubio, pero no se detuvo mucho a pensarlo, se vistió con rapidez mientras preguntaba la hora a Adam insistentemente cada cinco minutos.
Se despidió del joven con un superficial beso en la mejilla y se dirigió a la puerta.
-Kurt- lo detuvo el rubio y el castaño se volvió hacia él- ¡Fue increíble!
Kurt le sonrió con educación y después abandono la habitación.
BLAINE
El pelinegro había despertado temprano ese día.
El día anterior Sebastian lo llevo temprano a casa y después de que éste se marcho el castaño cayo muerto como una roca en cuanto entro a su habitación.
Así que para aprovechar el tiempo extra de ese día, Blaine salio a correr un poco al parque por la mañana para posteriormente arreglarse para las clases en NYADA, las cuales eran un tanto complicadas ese día.
Sobre todo la clase de Cassie.
La mujer era una verdadera arpía. No hacia más que llamarle la atención y ridiculizarlo por su estatura, o por su cabello, o por sus movimientos.
-O-O-O-
Así que ahí estaba calzándose los zapatos de baile mientras el salón comenzaba a llenarse.
La noche anterior había sido interesante, después de mucho tiempo sentía que recuperaba de a poco aquellas energías y aquel encanto que lo caracterizaba.
Bailar sin importarle el mundo fue una experiencia liberadora que venia necesitando desde hacia rato.
Claro que no podía ignorar el hecho de Kurt y Adam y sus arrumacos cursis.
De Kurt y Adam besándose y acariciándose melosamente.
De Kurt y Adam subiendo las escaleras seguramente en busca de una habitación disponible.
Pero ese asunto ya no le concernía, porque él no era el novio de Kurt, y aunque doliera por mucho tiempo más, él ya no pensaba humillarse, rebajarse y conformarse con recibir el coraje en forma de caricias que Kurt le había venido dando.
KURT
Kurt maldijo al revisar por vigésima vez la hora en su celular.
El metro iba retrasado y el más fastidiado que nunca.
Iba a clases luciendo terrible.
Oliendo a alcohol y a sexo.
Usando la misma ropa de la noche anterior la cual estaba impregnada del clásico olor del cigarro.
Su cabello era una maraña y tenia unas ojeras horribles.
¡Nunca en toda su vida Kurt Hummel había salido a la calle en semejantes fachas!
Si otra fuera la situación no dudaría en faltar y perder el día.
Pero era la clase de Cassie...
Cassie...
¡Esa perra!, encontraba siempre la mejor ocasión para ridiculizarlo frente a todos.
No podría darse el lujo de faltar con ella ya que Cassie no toleraba las inasistencias.
Kurt estaba enojado.
Estaba enojado consigo mismo por llegar tarde a clases.
Estaba enojado consigo mismo por verse terrible ese día y no hacer nada al respecto.
Estaba enojado por ser tan imbécil y deberás creer que al proponerle a Blaine otra noche juntos este aceptaría y las cosas volverían a lo que eran antes de que Blaine decidiera apartarse.
Estaba enojado porque Blaine llego con el suricato de quinta categoria a la fiesta de Megan.
Estaba enojado por ser débil y acostarse con Adam solo por despecho.
Se sentía como una basura en toda la extención de la palabra... y ni siquiera podía meditar tranquilizante los últimos acontecimientos porque debía ir a clase... a una clase a la que por si llegaría tarde.
BLAINE
-Vamos inútiles- dijo Cassie lanzándoles su clásica mirada de maldita mientras sostenía una vara brillante en la mano- formen parejas de dos e intenten no moverse como colegiales, es necesario sacar el tango. Comprendo que sus ineptas mentes no lo capten, pero ¡Dios! hagan el mejor esfuerzo.
Blaine obedeció y se emparejo con una chica para ensayar los pasos.
La música comenzó a sonar y el pelinegro hizo todo lo posible por no llamar la atención y recibir una amonestación por parte de Cassie.
Estaba intentando sacar adelante una milonga cuando las puertas del salón se abrieron.
Por un momento el ojimiel tuvo deseos de echarse a reír.
Kurt se veía adorable con el cabello revuelto, las mejillas coloradas y la respiración entrecortada.
Kurt se veía adorablemente desarreglado y eso debía ser terrible para él.
Cada mañana después de estar juntos el castaño no dejaba de quejarse su aspecto al despertar y él no paraba de recordarle lo hermoso que era.
Blaine quizó echarse a reír por lo cómico de la situación... Hasta que comprendió la razón de porqué el castaño llegaba en esas circunstancias.
Entonces, lo ignoro y se volteo para continuar con los complicados pasos.
Sin embargo Cassie detuvo la canción y camino hacia donde estaba el castaño.
-Gracias por honrarnos con tu presencia Señorita Hummel- dijo Cassie sarcásticamente- vaya, luces como esas mujerzuelas de la séptima avenida.
-Lo siento yo...- dijo el castaño luciendo confundido ante las burlas de su maestra.
-Solo por esta vez Hummel, ¡bailaras con Lindsay!
El castaño puso mala cara, Lindsay Dilán era la chica más torpe de todo NYADA. Nadie sabía a ciencia cierta como era que había conseguido entrar.
Generalmente bailaba sola ya que nadie la escogía de pareja en las clases de Cassie.
KURT
Ya llevaba mas de media hora intentando coordinar con Lindsay y sin embargo el castaño estaba a punto de arrancarse los cabellos con desesperación.
¡Esa chica era todo un caso!
Ya lo había pisado unas veinte veces y Cassie les había gritoneado el doble de veces.
Y como si no fuera suficiente en ese terrible día, Blaine actuaba de una manera demasiado arrogante como par ser soportable.
Le rehuía la mirada.
Se burlaba cuando Lindsay y él tropezaban.
¡Estúpido Blaine!. ¿quien se creía como para sentirse superior a los demás?
Maldito arrogante, pedante y terriblemente guapo Blaine.
¿¡Cómo era que siempre conseguía verse perfecto?!
Hacer todo perfecto.
Como cuando estaban en Dalton y le daban todos los solos.
Como cuando estaban en McKinley y era amado y era el favorito de todo el mundo.
Mientras intentaba llevar a la chica alrededor de la pista Lindsay se enredo con sus pies provocando que Kurt cayera al piso.
Las burlas se hicieron presentes en toda la sala, y Kurt miro a lo lejos a Blaine y a su pareja de baile intentando contener las carcajadas.
Lindsay le ofreció una mano apenada pero él la rechazó.
-¡Vaya estúpida que eres!- le soltó con veneno mientras la chica se congelaba ante las palabras para después salir llorando apresurada fuera del salón.
Todos se callaron y la observaron irse mientras el castaño se sacudía los pantalones.
-Eres un idiota Kurt- escucho la voz conocida del pelinegro y se volvió rabioso a hacerle frente.
-¡Tú no tienes derecho a decir nada arrogante de quinta!- soltó el ojiazul con furia mientras lo señalaba.
-¿Ahora eso haces Kurt, gritas y humillas a la gente nada mas porque sí?- pregunto un Blaine molesto.
-¡Ustedes dos!...- se escuchó la voz de Cassie al fondo- ¡Fuera de mi clase ahora!
BLAINE Y KURT
-¿Qué demonios te sucede?- preguntó el pelinegro una vez que estuvieron fuera.
-¡Que qué me sucede! ¡A mi!, ¿Qué diablos te pasa a ti?- dijo Kurt exasperado y notando que en todo el tiempo que llevaban de conocerse nunca se habían gritado de esa manera.
-¿A mi Kurt? ¿Enserio?, tú llegas a media clase luciendo la misma ropa de ayer, oliendo a un bar de mala muerte e insultando a una inocente chica que solo quería ayudarte a levantar.
-Esa inocente chica me tiro al suelo.
-¡No fue su intención!
-¡¿Ahora defiendes a los desprotegidos?!- preguntó Kurt alzando la voz.
-¡Diablos Kurt!... ¿por qué?... ¡¿por qué demonios tienes que ser así?
-¡¿Así como Blaine?!... ¿así intransigente? ¿así enojado? ¿así furioso?... porque yo no era así Blaine, tú me volviste... ¡tú me engañaste! y tú me heriste, y me rompí Blaine, y ¡fue tú culpa! y entonces llegas a esa fiesta con ese maldito suricato y...
-¿Así que de esto se trata todo? ¿de que fui con Sebastian a la fiesta?
-¡Él casi te deja ciego Blaine!
-¡EL NO ME USA KURT!- contestó Blaine desesperado- ¡él es lindo y me hace sentir que valgo la pena!, él se da cuenta de lo que siento y no me lastima.
Para Kurt estas palabras fueron sal a su herida.
Deseó que algo estuviera cerca para poder lanzarlo con rabia contra la pared.
-¿Entonces tú sientes algo por él?- le preguntó el castaño con recelo.
-No más que una atracción Kurt, pero quiero sentir algo más fuerte por él. Y seguiré viéndolo hasta que pueda borrarte del todo de mi mente.
-¡Pues entonces vete con él y olvidame y sácame de tu jodida mente!... buena suerte cuando intentes hacer lo mismo con tú corazón.
El ojimiel lo mira con lagrimas de dolor en sus ojos y le lastima darse cuenta que Kurt no llora, Kurt solo lo mira con odio.
-¿A que viene esto ahora Kurt si tu ya no me amas?
-Pero claro que no te amo Blaine... ¡cómo podría amarte después de lo que me hiciste! ¡cómo podría amarte después de que me traicionaste de esa manera!... yo sólo no te amo Blaine... yo además te odio.
Dicho esto el castaño dejo al olimiel solo en el pasillo mientras las últimas palabras le taladraban en alma salvajemente.
-O-O-O-
Después de aquel terrible día en que pelearon en clase de Cassie, Kurt y Blaine no habían vuelto a dirigirse la palabra.
Todas y cada una de las veces que se encontraron en clases o en los pasillos se ignoraban como si fuesen dos completos desconocidos.
Kurt había comenzado a salir con Adam en un plan más serio, pero sin sentir absolutamente nada por el rubio, a pesar de los detalles y atenciones de este.
Kurt seguía enamorado de Blaine y cada vez le era mas difícil tolerar esa distancia emocional que existía entre ambos.
Blaine, por su parte beso a Sebastian por primera vez en la quinta cita.
El ojiverde lo había llevado a un día de campo y después del atardecer las cosas entre ellos se dieron de manera natural.
Ese primer beso con el castaño ojiverde le supo raro, ya que no sabía a los labios de Kurt, sin embargo fue raro diferente... no raro malo.
Blaine seguía enamorado de Kurt, pero estaba dispuesto a ya no hacerlo más.
Y estar conociendo a Sebastian se sentía... bien.
KURT
El semestre estaba por finalizar.
Kurt se alegraba de eso, ya no podría soportar mas el ver a Blaine entre clases o en la escuela.
Era tortura pura el mirarlo en todas partes.
Kurt sabía que se había pasado de la raya al decir aquellas palabras la última vez que se vieron, pero no iba a retractarse.. no señor, porque aún dolía la determinación de Blaine a olvidarlo, a olvidar lo que fueron y construir algo nuevo con Sebastian.
Sebastian.
El puro nombre le causaba dolor de estomago.
Kurt entro al salón a clase de Cassie y se percato de la presencia de Blaine en la esquina contraria, pero lo ignoro.
-Atención- dijo la maestra haciéndoles una seña a todos para que se acercaran- les tengo un anuncio.
Kurt acudió al llamado de Cassie y fue el primero en llegar lo más cerca de ella.
-Bien- comenzó a hablar Cassie- como sabrán he sido elegida para protagonizar la obra del verano que se presentará en Broadway "Eva y sus Adanes"... el punto es que me piden llevar dos bailarines para algunos intermedios de baile.
Kurt escucho con atención en cuanto Cassie mencionó la palabra "Broadway".
-Ya tengo a Brody- dijo Cassie para explicar que un lugar ya estaba ocupado- pero necesito un segundo bailarín, y cómo sabrán bola de inútiles, soy un alma caritativa, así que he decidido darle la oportunidad a alguno de ustedes.
Dicho esto, la rubia se callo para escuchar el montón de voces masculinas interesadas en bailar con ella.
Para su sorpresa, nadie dijo nada ya que todos debían temer el estrés excesivo que conllevaría trabajar con ella, además de que nadie quería terminar siendo odiado por la mujer en caso de no conseguir lo que ella pidiera.
-Yo me apunto- dijo una voz a escasos metros, Kurt no necesito voltearse para descubrir que era Blaine quien hablaba.
De pronto, como si de un deja vu se tratará, una serie de recuerdos acudieron a la mente del castaño.
FLASHBACK
-¿Me preguntaba si estarías interesado en el papel principal, me preguntaba si te interesaría el papel de Tony- dijo Artie al ojimiel mientras en un rincón lejano al escenario al castaño se le rompía el alma al saber que no sería él quien protagonizara la obra de McKinley.
FLASHBACK
-Tienes razón Blaine, tú debes decidir como quieres cantar la canción dijo Thad ante la discusión en la sala Warbler sobre que versión usarían de Raise your Glass.
FLASHBACK
-¡Oh por Dios!, ¡he conseguido un nuevo compañero para cantar!- grito Rachel eufórica después de besar a Blaine en la fiesta
FLASHBACK
-¡Bromeas Kurt!, por fin he conseguido un compañero a mi nivel además de que es muy lindo- dijo Rachel cuando Kurt trato de disuadirla de alejarse de Blaine ya que este era gay.
FLASHBACK
-Y la nueva Rachel es...- dijo Artie con voz pausada haciendo el momento de emoción- ¡Blaine!
FIN FLASHBACKS
El castaño volvió al momento actual sintiéndose inquieto y decidido.
Así que sin mas, levanto la mano con determinación.
-Yo también estoy interesado- dijo con voz segura mientras miraba al ojimiel detenidamente.
-Bien- dijo Cassie- tenemos dos interesados: el señor "no alcanzo las galletas Anderson" y la señorita Hummel- soltó la rubia con burla en la voz- tienen una semana para ensayar alguna coreografía. La presentaran aquí el próximo viernes, el ganador será mi bailarín.
Dicho esto, la rubia se retiro del salón mientras Kurt pensaba que definitivamente debía vencer a Blaine en esta prueba, estaba cansado de estar siempre opacado por la sombra del ojimiel.
Era cierto, Blaine siempre tuvo mejores movimientos, pero Kurt tenía determinación.
Y lo que Kurt Hummel se proponía, Kurt Hummel lo conseguía.