
June 8, 2013, 9:36 p.m.
June 8, 2013, 9:36 p.m.
CAPITULO 11
"Aunque los amantes se pierdan
quedara el amor..." DYLAN THOMAS
DEJANDO IR...
BLAINE
El pelinegro abrió los ojos contento de despertar ese día al lado de una persona que lo quería.
Y pensar en todos los meses que estuvo con Kurt de amigos con beneficios cuando él siempre deseo un amanecer como el que hoy tenía con Sebastian.
¿Había dejado de amar a Kurt?... Conocía a la perfección la respuesta a eso.
No.
No lo había dejado de amar.
Pero él castaño le había dicho que no lo quería y además le dijo que lo odiaba, y él no podía continuar enamorado de una persona que no le correspondía y que le guardaba esa clase de rencor.
Sebastian en cambio, simbolizaba la luz en ese momento oscuro de su vida.
El ojiverde lo había hecho sentir importante.
Lo había hecho sentir nuevamente deseado y querido y valorado...
Mientras viajaba en sus reflexiones, un brazo cálido paso sobre su abdomen y unos ojos verdes aun adormilados le sonrieron con la mirada.
-Hey- dijo el ojimiel mientras sonreía dulcemente- buenos días Smythie.
Sebastian sonrío aun aturdido por acabar de despertar y luego volvió a cerrar los ojos para continuar durmiendo.
-Vale señor "no me molesten que duermo", voy a darme un baño y luego iré a clases- dijo al tiempo que colocaba un dulce beso en la cabeza del ojiverde.
Sebastian gruño y sonrío con satisfacción pero no fue capaz de abrir los ojos.
-O-O-O-
Blaine se sentía radiante mientras caminaba por los pasillos de NYADA.
¿Sería acaso notorio que había tenido una buena sesión de sexo esa noche?
Decidió no reparar en el hecho de que posiblemente estaba proyectándose con su sonrisa.
Se dirigía a la clase del Músicalización del señor Mattews cuando tropezó con un cuerpo alto, perdiendo el agarre de sus libros debido a la colisión de cuerpos.
-Lo siento- dijo instantáneamente el Blaine disculpándose por caminar distraído pensando quizá en besos ardientes y pieles vibrantes que se habían abandonado al placer hacía unas cuantas horas horas.
-No hay problema- contestó una voz de acento singular.
El ojimiel fijo la vista en el alto rubio, mientras que Adam le devolvía amablemente los libros que se le cayeron.
-Hey- dijo el ojiazul sonriendo sinceramente.
A pesar de todos los celos que llego a sentir hacia Adam, Blaine nunca pudo odiarlo, pues el rubio siempre se porto muy respetuoso y civilizado con él.
Incluso, en los tiempos en que el pelinegro dormía con Kurt, llego a sentirse culpable para con Adam, por secundar al castaño en su juego... un juego que a fin de cuentas también lo lastimaba a él...
-Hey Adam- contesto Blaine sonriendo cautamente.
-Escuche que ganaste- dijo el ojiazul- felicidades... Tú y Brody en verdad tienen una oportunidad de lujo al lado de Cassie.
-Si- comenzó el pelinegro ligeramente incomodo- bueno, yo no hubiera ganado si Kurt no se hubiera retirado de la competencia- finalizo con sinceridad.
-¿Kurt renuncio?- preguntó Adam extrañado.
El pelinegro lo observo con cautela.
-Si... ¿no te lo dijo?- pregunto con interés.
El rubio entristeció la mirada y la fijo en un punto en la pared que Blaine no logro reconocer.
-No- dijo por fin el ojiazul- Kurt y yo terminamos.
Blaine lo observo sorprendido, sin poder creer que Adam y Kurt no estuvieran ya juntos y se reprimió internamente por la chispa de satisfacción que surgió en su pecho al saber esa noticia.
-No lo veo mucho- continuo el chico de cabellos rubios- solo en los ensayos de la Manzanas de Adam... o en los pasillos... a veces...
Blaine evaluó su expresión y supo que el joven británico sufría por ese hecho.
-Lo extraño ¿sabes?- dijo el rubio logrando que Blaine lo mirara intensamente- es decir... no de esa forma... extraño lo que Kurt y yo eramos antes de entrar en todo ese drama amoroso... extraño cuando eramos amigos.
Blaine se sorprendió de que el chico estuviera confesandole todas esas cosas.
-De cualquier modo debo irme- finalizó Adam mientras sonreía con tristeza y seguía de largo, dejando a Blaine estático en el centro del pasillo mientras admitía que él mismo extrañaba lo que Kurt y él eran antes de su propio drama amoroso.
Y Blaine pensó que quizá tuviera muchas cosas en común con Adam.
-O-O-O-
"Desperté esta mañana y ya no estabas... ahora sufriré todo el día hasta que no te vea nuevamente" SS
Blaine sonrió por el mensaje de su novio.
Nunca en todo el tiempo que llevaba de conocer a Sebastian imagino que el chico fuera un cursi de primera.
Sin embargo eso le gusto...
Es decir, Blaine siempre había sido cursi en el fondo... incluso un poquito más que Kurt.
Hasta el mismo castaño le dijo un día que era un romántico sin remedio por pensar que los peluches de cachorros de San Valentín eran lindos.
El pelinegro contesto a Sebastian prometiendo que iría a verlo por la tarde.
Cuando el mensaje se envío, el ojimiel notó que una luz parpadeante en la pantalla le avisaba que tenía un mensaje de voz.
Estaba por escucharlo, cuando se percato de lo tarde que era, por lo que guardo su móvil en el bolsillo postergando escuchar el mensaje después.
-O-O-O-
Era su segunda clase del día, el pelinegro suspiro mientras miraba el reloj sobre la pared en repetidas ocasiones, deseando que la clase terminara para poder ir a ver a Sebastian a su departamento, ya que el ojiverde no tenía clases ese día.
Cuando la clase termino, el ojimiel se disponía a marcharse del aula, pero la voz de su profesora lo detuvo.
-Señor Anderson, ¿podría quedarse un momento?- dijo la mujer en tono serio.
-Claro profesora Tibideoux. ¿se le ofrecía algo?- pregunto el pelinegro nervioso, pues no podía negar que la directora de NYADA lo hacia sentirse observado como una presa a punto de ser atacada.
-Señor Anderson, desde que fui a Ohio a ver la presentación del Señor Hummel en la secundaria McKinley me percate de que... bueno ustedes son... cercanos- comenzó la mujer morena- he recibido muchos reportes del Señor Peters, su también profesor de Composición...
Blaine asintió instando a la mujer a que continuara para aclarar su punto.
-Sin más rodeos Señor Anderson, el señor Hummel puede perder la matricula en NYADA- Blaine se sorprendió de la noticia sintiendo de pronto preocupación, pero convenciéndose al instante de que ese no era su problema- le digo todo esto Señor Anderson, porque quisiera que le pasara el recado al Señor Hummel... le he enviado una carta con la Señorita Berry explicándole su situación e invitándolo a que atienda el problema cuanto antes, pero él no se ha presentado ni conmigo, ni con el señor Peters.
El pelinegro sonrió a la mujer y dijo.
-Yo le pasare el recado Profesora Tibidoux.
La directora agradeció amablemente y después se retiro.
Blaine no pudo evitar darse cuenta, que el reciente comportamiento de Kurt le preocupaba.
Había desistido de participar en la competencia abandonando la oportunidad de presentarse en Broadway...
Y ahora corría el riesgo de ser descansado o expulsado de NYADA...
No tenía que ser un genio para saber que esos no eran buenos indicadores y que seguramente Kurt estaba pasando por alguna situación.
Sin embargo, el pelinegro decidió dejar de pensar en eso...
Esa tarde iría al departamento de Kurt a darle el aviso que le había enviado Carmen Tibideaux, sin embargo, sólo haría eso y después se marcharía.
Había tenido que sufrir bastante para darse cuenta que entre mas distancia mantuviera con Kurt, sus heridas sanarían más rápido.
-O-O-O-
-¿Enserio estas seguro de ello?- pregunto Sebastian a Blaine al tiempo que llegaban al complejo departamental.
Una vez que las clases terminaron, el ojimiel se dirigió al departamento de Sebastian y le pidió que lo acompañara a lo de Kurt para poder pasarle el recado de la Directora Tibideaux.
Sebastian frunció el ceño al oír tan disparatada idea.
Pero el ojimiel le aseguro que quería salir con él apenas cumpliera con su promesa y que una vez que le dieran a Kurt el mensaje, él ojiverde y él tendrían una fantástica tarde juntos.
-Estoy seguro Seb- confirmo el pelinegro- esto no va a llevarnos mucho tiempo... además puede que Kurt no este, entonces le dejaremos una nota y nos vamos.
El ojiverde asintió aun pensando que Blaine debía estar terriblemente loco para llevarlo al departamento de su Ex novio.
Sin embargo su explicación tenía sentido, y él se quedaría afuera en lo que Blaine hablaba con el ojiazul.
-O-O-O-
Una vez que estuvieron frente a la puerta del castaño, Blaine toco por dos ocasiones esperando respuesta.
La puerta se abrió para revelar a dos morenas que llevaban bajo sus ojos la sombra característica del desvelo y la falta de descanso.
-Hey Rachel... Santana- dijo el pelinegro extrañado y deteniendo a Sebastian cuando este se disponía a alejarse de la puerta.
-¡Blaine! ¡estaba por llamarte!- dijo la chica en tono angustioso para luego mirar de reojo a Sebastian- Ah... Blaine, ¿de casualidad Kurt no se ha comunicado contigo?
El ojimiel arrugo el ceño extrañado sin saber porque el castaño habría de comunicarse con él.
-No ¿ocurre algo?- pregunto curioso.
Santana, quien se había mantenido al margen de la conversación, se echo a llorar en ese momento.
-Kurt no vino a dormir anoche- dijo la joven preocupada entre sollozos al tiempo que Rachel se sentaba a su lado y le ponía un brazo sobre su espalda para confortarla- él no vino a dormir- repitió la chica- ¡y él nunca hace eso!
En ese momento Blaine sintió un golpe repentino en el estomago y en el pecho.
Él también conocía a Kurt y sabía que el castaño nunca se habría quedado a pasar la noche en otro lugar sin avisar primero a las chicas.
-Tal vez...- intervino Sebastian con cautela- tal vez se haya ido a ver a su familia.
Rachel negó con la cabeza.
-Hablamos con Burt esta mañana y dijo que no tiene noticias de Kurt desde ayer a las nueve...- explico la morena- Burt viene para acá, no consiguió vuelo debido a que se cancelaron las salidas de Ohio a Nueva York por el día de hoy, por lo que Finn y él manejaran a Los Angeles y ahí tomaran el vuelo...- la joven hizo una pausa- Burt nos dijo que se arrepentía de haberle dicho a Kurt que debía ver al medico porque temían que el cáncer hubiera vuelto.
-¿B..Burt esta enfermo nuevamente?- interrumpió Blaine.
-No lo sabe aun, fue apenas a sacarse unos estudios- contestó Rachel- pero Burt teme que Kurt se haya alterado tanto y que haya hecho una locura debido a eso- explico la chica entristecida.
-Eso no es posible- afirmo Blaine- Kurt no es así... él es más fuerte que eso. ¡Él esta bien!- finalizó el ojimiel sin saber si buscaba convencer a las chicas o a sí mismo.
-No, no lo esta- dijo Santana sollozando- nos comunicamos a e Isabelle nos platico que tenía tiempo observando que Kurt no se encontraba bien... y que por esa razón tuvo que suspenderlo en el trabajo...-dijo la chica intentando controlar su llanto- luego Rachel y yo encontramos la carta de NYADA en su recamara, y en ella dice que...
-Lo sé- dijo Blaine repentinamente ansioso.
-¡Es mi culpa!- soltó histérica Santana- Yo... ¡yo fui una mala persona con él!... lo vi mal, y aun así le reclame que abandonara la competencia... y él solo dijo que lo hacia porque no merecía ganar y tú si, el dijo que ese papel no podría ser de nadie más que tuyo- explico la chica mientras las palabras calaban duramente en el alma de Blaine, recordandole aquel tiempo en que el castaño se presento en las escaleras de McKinley con un ramo de rosas rojas y amarillas diciendo dulcemente que nadie en toda la escuela, incluyéndose a él, merecía el papel de Tony para West Side Story, como el ojimiel lo merecía.
-No es culpa tuya- dijo Rachel para calmar a la latina.
-¡Sí lo es!- grito la chica- lo es, le dije que me perdería como amiga y... ¡oh por Dios! si algo le pasa...
Blaine escuchaba a la morena pero ya sin poner realmente atención a sus palabras.
¿Cómo era posible que no hubiera notado todo lo que ocurría con el castaño?
Al igual que la morena, el peso de la culpa lo embriago hundiéndolo en un profundo abismo... ¿y que si Kurt se había hecho daño intencionalmente a causa de todos los problemas que lo rodeaban?
Blaine se sintió terrible, y desecho al instante el pensamiento de que Kurt se hubiera hecho daño, pues de ser así, no podría perdonarse.
Cuando Burt enfermo, él había prometido a Kurt estar al pendiente de su padre... pero había roto su promesa, porque cuando el doctor le dijo al señor Hummel que todo estaba bien, el pelinegro se desentendió completamente de la salud de Burt.
Blaine estaba tan ensimismado en su preocupación buscando descubrir en su mente donde podría estar Kurt que no se percato que Santana seguía llorando, que Rachel la abrazaba intentando controlarla y que Sebastian lo miraba confundido y preocupado.
De pronto, un recuerdo atravesó la mente del ojimiel.
Esa mañana había visto en la pantalla de su celular que tenía un mensaje de voz.
Un rayo de esperanza le ilumino el rostro mientras el pelinegro tomaba con fuerza su celular, y se alejaba a un rincón de la cocina para escuchar el mensaje, deseando con todas sus fuerzas que fuera Kurt revelándole donde se encontraba...
Con firmeza ajusto el aparato a la altura de su oído derecho y pulso Play en la opción "Escuchar mensaje de voz"...
"Blaine"
Al escuchar la voz del ojiazul, el pelinegro tuvo un vuelco de corazón y se sentó sobre el piso de madera para relajarse y prestar toda la atención a lo que Kurt decía.
"Sé que seguramente no tengo ninguna clase de derecho o justificación para llamarte... sé que he sido una horrible persona contigo desde que terminamos... ¡Y yo lo siento tanto Blaine!"
El pelinegro pego el aparato aun más a su oreja lastimándose ligeramente ante la presión que el agarre originaba.
"Lo siento por no darte la oportunidad de explicar nada... lo siento por hacerte daño mientras tú solo me querías... lo siento por dejarte ir ese día en el Bills cuando me cantaste... pero lo que más siento Blaine, es decirte que no te amaba ¡lo siento Blaine! porque de entre todas esas mentiras, decir que no te amo es la más grande... porque nunca he dejado de hacerlo... nunca podría..."
Apenas escucho esto, el ojimiel se echo a llorar violentamente... como si las lagrimas de su corazón se hubieran congelado, y al oír esas cálidas palabras el hielo que las mantenía bloqueadas se hubiera derretido liberándolas.
"Desearía poder regresar el tiempo atrás .. no para impedir que estuvieras con ese chico... si no para darte la oportunidad de hablarlo y solucionarlo... porque yo cegado por mis celos y por mi capacidad para victimizarme, te juzgue tan duramente sin darte siquiera la posibilidad de explicarte"
Blaine lanzo un gritito formado de alivio y de tristeza al mismo tiempo... Y pensar que estuvo mas de doce meses esperando, soñando, fantaseando con escuchar esas palabras de la boca del ojiazul... liberándolo y redimiéndolo de toda culpa.
"Yo te arruine en muchos sentidos Blaine y me siento un villano por eso... yo siempre pensé que eras demasiado bueno para mi Blaine... y eso me llevo a vivir temiendo que alguien te arrebatara de mi lado... y sin embargo fui yo quien te lanzo lejos de mi y arruino cualquier posibilidad de perdón tuyo... y ahora estoy convencido que en lo único en lo que no me equivoque fue en pensar que en efecto... ¡tú eres demasiado bueno para mi!"
¿Cómo Kurt podía siquiera pensar que era poca cosa para él?... Kurt siempre fue todo para él... ¡Dios santo! ¡Seguía siendo todo para él!
"yo..., yo solo quiero que tu sepas lo mucho que significaste en mi vida, quiero que sepas que en ningún momento deje de amarte... quiero con esta llamada disculparme de alguna forma por todo el daño que te cause... y quiero por último decirte que aunque fui frío, y fui un necio y fui un completo idiota... cada vez que estuvimos juntos para mi valió la pena, y para mi significo algo mas allá de lo que pude demostrar... porque siempre que te ame... eso hacía... ¡amarte!... de una retorcida forma... pero yo te amaba Blaine... yo te amo todavía... y aunque sé que ya no te merezco, en verdad te deseo con él la felicidad que yo no pude darte..."
El mensaje finalizo, dejando a Blaine asombrado y dolorido mientras lloraba ahora con más fuerza sobre el piso de madera.
Kurt nunca había dejado de amarlo.
Kurt no lo odiaba y se estaba disculpando.
Kurt sintió lo mismo que él sintió en cada ocasión que hicieron el amor y solo fingió ser distante.
Kurt sólo estaba herido y por esa razón lo lastimaba... lastimándose a la vez a él mismo.
Eran muchas cosas.
Demasiadas.
Blaine quizó gritar de frustración.
¡Debía encontrarlo!... Si, eso debía hacer.
Debía encontrarlo y debían hablar a corazón abierto.
El pelinegro se incorporo aun sintiéndose mareado y camino hacia la sala donde estaban todos.
Sebastian se percato de sus ojos rojos y lo miro con preocupación y cautela.
Santana continuaba llorando, pero ya más calmada.
Rachel estaba al teléfono y por su expresión parecía completamente aturdida.
Una vez que colgó la morena los volteo a ver aterrada y tardando largos segundos que parecieron horas en pronunciar las primeras palabras.
-Llamaron del hospital- dijo la morena en estado catatónico.
Blaine supo que no podía ser nada bueno, pero calló esperando ansioso las palabras que seguían.
El silencio quemaba el alma del ojimiel en esos momentos.
-Tienen a Kurt- comenzó por fin a hablar la chica- alguien lo ataco anoche... lo apuñalaron en el estomago...
Es imposible describir lo que Blaine sintió en esos momentos... pues decir que su alma se fracciono en millones de trozos, es poco.
Decir que su corazón se rompió irremediablemente, es poco.
Decir que sintió ganas de desaparecer solo para rehuir el dolor de su pecho, es poco.
Porque lo que Blaine sintió en esos momentos, ni Blaine mismo fue capaz de reconocerlo.
-O-O-O-
Llevaban más de dos horas en el hospital, y nadie les daba razón alguna de Kurt.
Desde que llegaron, Blaine no había vuelto a decir una sola palabra, se refugiaba en un rincón en la sala de espera abrazándose las rodillas.
Santana y Rachel estaban dispersas en los sillones esperando noticias y Sebastian observaba a Blaine frustrado pensando en algo que pudiera hacer por él.
-¡No entiendo porque nadie nos dice nada!- dijo la latina molesta.
-¿Familiares de Kurt Hummel?- dijo un policía acercándose al centro de la sala.
-Su padre y su hermano vienen en camino- se apresuro a decir Blaine- pero somos... amigos suyos- explico el pelinegro.
-Encontramos al chico que ataco al joven Hummel- dijo el policía- fue encontrado dos horas después cuando intento asaltar a otra persona- fue así como recuperamos el celular del joven Hummel para marcarle a la Señorita Rachel Berry, así también como recuperamos la billetera.
-¿Tiene idea de que paso?- pregunto Rachel al hombre.
-El asaltante no dijo gran cosa, solo que tuvo que herir al joven Hummel ya que este se resistió a soltar la billetera, y dijo que no entendía porqué, puesto que no llevaba mas de siete dolares en monedas de 25 centavos.
-¡Apuñalo a Kurt por siete dolares!- dijo Santana furiosa.
-Seguramente pensó que llevaba más dinero- dijo el policía encogiéndose de hombros al tiempo que se acercaba a Blaine- de cualquier modo les dejo las pertenencias del joven Hummel.
El hombre entregó al ojimiel el celular de Kurt junto con su billetera.
-O-O-O-
Blaine ignoro a todos los ahí reunidos mientras seguía sumido en sus pensamientos.
¡Dios! ¡dolía tanto!
¿Y sí Kurt no estaba bien?... él jamas volvería a vivir tranquilo, jamás sería feliz.
Paso tanto tiempo culpando a Kurt de su egoísmo y sin embargo él también era un egoísta, porque no estuvo para el castaño cuando más lo necesito.
Apretó suavemente con sus manos el celular del ojiazul, así como su billetera aferrándose a estos objetos como si de ello dependiera la vida.
Después de un rato el pelinegro abrió la cartera del chico y comenzó a mirar dentro.
Por alguna razón le intrigaba el hecho de saber que era lo que Kurt defendió anteponiendo su propia vida.
Solo unas pocas monedas de veinticinco centavos. La tarjeta de un estilista de Nueva York.
Un papel doblado con el número telefónico de una agencia de modelos.
La tarjeta publicitaria de un restaurante italiano... y una fotografía volteada al revés.
El ojimiel la giro lentamente para encontrarse a sí mismo mirándose desde el papel.
¿Kurt llevaba su fotografía en la cartera?
¿Kurt llevaba especialmente "esa foto"?
El ojimiel se sintió caer en un abismo nuevamente.
Durante todo ese tiempo el castaño llevo una foto suya en la cartera... y él no hacia otra cosa que lloriquear por el desamor del ojiazul...
¿¡Como pudo ser tan tonto!?
¿¡Cómo pudo nunca darse cuenta que el castaño lo quería todavía!?
Blaine siempre presumió conocer a Kurt como la palma de su mano, y sin embargo no era así.
El castaño seguía siendo un enigma para él.
El peso sobre sus hombros se incremento y Blaine volvió a llorar desgarradoramente enterrando a cabeza en las rodillas.
Sebastian no pudo soportar verlo así, por lo que se acerco a él sentándose a su lado y pasandole el brazo por la espalda.
-Todo estará bien cariño- dijo el ojiverde- él estará bien.
-No... él no esta bien... y es mi culpa- chilló el pelinegro.
-Eso no es verdad... Blaine tranquilo- decía el castaño con un dejo de desesperación- no puedo verte así... yo te quiero Blaine y no puedo verte así.
-¡Pero yo no te quiero a ti!- dijo el pelinegro en un tono de voz que salio demasiado alto- yo no te quiero Seb... yo lo quiero a él... solo a él... ¡siempre lo quise a él!- repitió el ojimiel balanceandose sobre su cuerpo con desesperación.
Sebastian vio como sus esperanzas se evaporaban.
Estuvo casi seguro de escuchar el ruido seco de su corazón quebrarse.
Sabía que Blaine estaba siendo hiriente por la situación y la desesperación del momento, pero también sabía que el ojimiel decía la verdad.
Aún así, el ojiverde reforzó su abrazo sobre el cuerpo del pelinegro, quien apoyo la cabeza en su hombro y continuo llorando ahora con más sentimiento.
-O-O-O-
Blaine se retiro con la excusa de conseguir un café, pero lo cierto era que necesitaba estar solo.
Mientras estuviera rodeado de todos, sumido en la incertidumbre de no saber que pasaba con Kurt sentiría que no era libre de llorar a gusto y eso le daba por ser grosero con todo el mundo.
Había herido a Sebastian, y lo lamentaba, pero en esos momentos no podía pensar en otra cosa que no fuera Kurt.
Era increíble como era de irónica la vida...
Cuando el castaño le enviaba ese mensaje diciéndole todas las cosas que él siempre deseo oír... cuando descubre que en realidad Kurt nunca había dejado de amarlo... es cuando esta a punto de perderlo... y esta vez, quizá para siempre.
El pelinegro salio al patio trasero del hospital, permitiéndose respirar aire puro y caminar entre los verdes jardines.
Tuvo ganas de sacar el sentimiento acumulado que las lagrimas, aunque ayudaban, no podían liberar... así que lo hizo... Cantando...
IM SO TIRED OF BEING HERE
SUPPRESSED BY ALL MY CHILDISH FEARS
AND IF YOU HAVE TO LEAVE
I WISH THAT YOU WOULD JUST LEAVE
CAUSE YOUR PRESENCE STILL LINGERS HERE
AND IT WONT LEAVE ME ALONE
(ESTOY TAN CANSADO DE ESTAR AQUÍ
ACECHADO POR TODOS MIS MIEDOS DE LA NIÑEZ
Y SI TIENES QUE MARCHARTE
DESEARÍA QUE SOLO TE FUERAS
PORQUE TU PRESENCIA AÚN PERMANECE AQUÍ
Y NO ME QUIERE DEJAR SOLA)
Las palabras de Kurt en el mensaje del teléfono fueron desgarradoras...
El no podía soportar la idea de que Kurt se fuera de este mundo creyendo que Blaine lo odiaba, o lo culpaba por todo lo sucedido...
Él no podía soportar la idea de que Kurt se fuera creyendo que Blaine ya no quería estar con él.
THESE WOUNDS WONT SEEM TO HEAL
THIS PAIN IS JUST TOO REAL
THERES JUST TOO MUCH THAT TIME CANNOT ERASE
(ESTAS HERIDAS NO PARECEN SANAR
ESTE DOLOR ES TAN REAL
HAY DEMASIADAS COSAS QUE EL TIEMPO NO PUEDE BORRAR)
Blaine sabía que era mucho el daño que ambos se habían hecho... y quizá las heridas de ese proceso tardarían en sanar y dejarían siempre marcas y cicatrices en sus corazones... pero él también estaba convencido de que eso era superable mientras Kurt estuviera bien, y él estuviera a su lado.
WHEN YOU CRIED ID WIPE AWAY ALL OF YOUR TEARS
WHEN YOUD SCREAM ID FIGHT AWAY ALL OF YOUR FEARS
AND I HELD YOUR HAND THROUGH ALL OF THESE YEARS
BUT YOU STILL HAVE
ALL OF ME
(CUANDO LLORABAS YO SECABA TODAS TUS LÁGRIMAS
CUANDO GRITABAS YO PELEABA CONTRA TODOS TUS MIEDOS
Y HE SOSTENIDO TU MANO DURANTE TODOS ESTOS AÑOS
PERO IGUAL AÚN TIENES
TODO DE MÍ)
¡Dios!
¡Dolía tanto!
Blaine no se consideraba alguien propiamente creyente... siempre tuvo sus dudas respecto de la religión... y a decir verdad aun las tenía, pero en ese momento de su vida, miro al cielo, cerró los ojos y deseo con todo su corazón que hubiera algo, o alguien que salvara a Kurt... porque sin importar todo lo que Kurt le hizo sufrir...
Kurt era un chico extraordinario.
Era noble y de buenos sentimientos.
Era generoso y considerado...
Kurt merecía ser salvado...
Kurt merecía vivir.
YOU USED TO CAPTIVATE ME
BY YOUR RESONATING LIGHT
NOW IM BOUND BY THE LIFE YOU LEFT BEHIND
YOUR FACE IT HAUNTS
MY ONCE PLEASANT DREAMS
YOUR VOICE IT CHASED AWAY
ALL THE SANITY IN ME
(SOLÍAS CAUTIVARME
CON TU LUZ RESONANTE
PERO AHORA ESTOY ATADA A LA VIDA QUE DEJASTE
TU CARA APARECE
EN AQUELLOS QUE FUERON MIS SUEÑOS MÁS PLACENTEROS
TU VOZ HA PERSEGUIDO
A TODA LA CORDURA QUE HAY EN MI)
No pudo caminar más... y simplemente se derrumbo en el piso mientras los sollozos aumentaban de intensidad...
Deseo poder dormir para estar anestesiado de ese dolor atroz... y sin embargo se sintió culpable por su cobardía.
THESE WOUNDS WONT SEEM TO HEAL
THIS PAIN IS JUST TOO REAL
THERES JUST TOO MUCH THAT TIME CANNOT ERASE
IVE TRIED SO HARD TO TELL MYSELF THAT YOURE GONE
BUT THOUGH YOURE STILL WITH ME
IVE BEEN ALONE ALL ALONG
(ESTAS HERIDAS NO PARECEN SANAR
ESTE DOLOR ES TAN REAL
HAY DEMASIADAS COSAS QUE EL TIEMPO NO PUEDE BORRAR
HE INTENTADO TANTO DECIRME A MI MISMO QUE TE HAS IDO
PERO CREO QUE AÚN SIGUES ESTANDO CONMIGO
HE ESTADO SOLO TODO EL TIEMPO)
Cuando la canción finalizo se sintió ligeramente mejor... solo un poco, porque ante tales circunstancias y con tan cruel jugarreta del destino... era imposible que el ojimiel pudiera decir que se encontraba bien.
SEBASTIAN
El ojiverde tuvo deseos de seguir a Blaine cuando fue por el café... pero estuvo convencido de que el ojimiel solo quería alejarse y por esa razón decidió mantenerse al margen.
Sebastian no podía saber en que situación estaba ahora su relación con el ojimiel... sabía que era egoísta de su parte preocuparse por eso... pero no podía evitarlo...
El ojiverde paso gran parte de su juventud enamorando chicos, desechandolos y jugando con ellos... y cuando por primera vez se enamoraba enserio de alguien, no era correspondido.
Por un momento el ojiverde se pregunto si era el destino el que le pasaba la factura.
Probablemente si...
Sabía que después de eso, independientemente de que sucediera...
No podría permitirse aspirar al amor del chico de ojos dorados.
Él mismo le había dejado claro que no lo amaba.
Sintió celos de Kurt, pues aunque el ojiazul estuviera postrado en esa cama de hospital debatiéndose con quien sabe que tipo de problema... Sebastian deseo estar en su lugar, para así tener el amor de Blaine.
Sin embargo el ojiverde había evolucionado con el tiempo... y aunque en Dalton fue un pedante y peligroso adversario... ahora sabía ser un buen perdedor...
Si Blaine amaba a Kurt, él no haría nada para cambiar eso...
El pelinegro entro en la sala con los ojos hinchados y Sebastian sintió un fuerte dolor atravesarle el pecho.
-¿Familiares de Kurt Hummel?- dijo un hombre completamente vestido de verde.
-Su padre viene en camino- dijo Blaine, como repitiendo lo mismo al hombre de la policía.
-El joven recibió una fuerte herida en el abdomen, pero afortunadamente no hubo un daño severo a órganos vitales... o al menos no hubo un daño irreparable, hemos estado atendiéndolo desde que llego y al parecer, por ese lado podría recuperarse.
Todos sonrieron aliviados, excepto Blaine.
-¿Por ese lado? ¿que quiere decir?- pregunto el ojimiel.
-Que el joven Hummel perdió una gran cantidad de sangre.
-¡Pues que esperan!- dijo Santana frustrada- reponganla cuanto antes...
El medico negó con la cabeza.
-Hay un problema señorita... el joven Hummel tiene sangre AB negativo, una de las sangres más raras de conseguir. No podemos hacerle la transfusión hasta que consigamos un donante, pues el banco de sangre que tenemos no dispone de ese tipo- el doctor hizo una pequeña pausa- ¿han dicho que su padre viene en camino?, ¿sera posible que llegue rápido?, en cuanto mas pasa el tiempo, mas riesgo corre la vida del joven Hummel.
-Su padre no es AB negativo- contesto Blaine con un hilo de voz- lo sé porque solía acompañarlo a las revisiones cuando prometí a Kurt cuidarlo en el tiempo en que le diagnosticaron el cáncer.
-Me comunicare con todos los bancos de sangre y hospitales a los que tengo acceso- dijo el doctor desilusionado- pero no les garantizo nada... un donador de ese tipo es muy difícil de conseguir, y aunque lo hiciera, tenemos el tiempo en nuestra contra.
Blaine soltó un sollozo callado, casi imperceptible, solo Sebastian lo escucho, porque era el único que seguía pendiente del ojimiel.
-¿Ha dicho sangre AB negativo?- pregunto el ojiverde.
Todos lo voltearon a ver. El medico asintió.
-Yo soy AB negativo- explico el castaño en un susurro, y luego, con determinación y mirando a Blaine dijo- yo donare la sangre.